I'll be your man.
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Capítulo 20: She's such a crazy bitch.

Y aquí tenéis el segundo capítulo prometido! Xx! :D

 

El beso de Dougie te había dejado alucinada, tras ese momento, te aferraste a él pasando una pierna por encima de su abdomen, sin importarte lo que se te viera, y acomodando la cabeza en su hombro izquierdo. Te dio un pequeño beso en la frente y el silencio reinó de nuevo. Estabais realmente a gusto, tanto que os quedasteis dormidos. Fue Danny y varias personas, de estas que se levantan cada día a las 8 con toda la gana del mundo para correr; quienes os despertaron, ya que comenzasteis a oír pisadas y Dougie recibió un mensaje que decía lo siguiente: " Danny 9:23 Eh maricón, ¿dónde te has metido? Se suponía que estabas con (Tn) por ahí, no que os fugaríais a México. Vuelve ya que Harry te echa de menos y está muy celoso. ¡Hahahaha!"

 

Os reísteis del mensaje de Danny, eso si que era buena forma de despertar. Tardasteis unos diez minutos en despejaros y por fin, decidisteis levantar el campamento y volver a casa. Te estiraste y estiraste tu vestido también, intentando que estuviera lo más aceptable posible. Dougie recogió la toalla y se puso a sacudirse el pantalón por detrás de las piernas, ya que las había tenido fuera de la toalla y estaba un poco sucio.

 

Dougie: ¿Verdad que sienta bien despertarse en medio de Hyde Park a las ocho y media de la mañana tras haber dormido en una toalla?

Tn: Verdad, y más si has dormido con un idiota como tú, ¡hahahaha!

Dougie: ¿Idiota? ¿Dónde? -Dijo mirando a izquierda y derecha.

Tn: Podría haber muchos idiotas por aquí, pero creo que dormir sólo he dormido contigo...

Dougie: Vale, no se que contestar a eso así que voy a hacer como que no lo he oído y bailar ballet.

 

Tras decir eso, empezó a dar vueltas sobre sí mismo con los brazos en arco levantados sobre su cabeza.

 

Tn: Eh, bailarina, tendremos que ir a comprarte el tu-tú si te vas a dedicar a esto, ¿no crees?

Dougie: Vale, vale, ya paro... Sé que te da envidia mi talento para el baile...

Tn: Uy sí, no veas, eres incluso mejor que Harry...

Dougie: ¿Acaso lo dudabas? Hahahaha

 

Volvió a reír de esa forma suya tan adorable y te contagió a ti la risa. Decidisteis poner rumbo a la casa de los chicos para que Dougie diera señales de vida y para asegurarse de que Harry no se había muerto sin él. Pasasteis por la casa de la noche anterior, de la que Dougie robó la toalla y, menuda coincidencia, una señora estaba recogiendo la ropa. En cuanto vislumbró la toalla, lo cual no era muy difícil con lo colorida que era, se puso a gritar como una loca unos clásicos como: "¡Gamberros, como os pille os enteráis de lo que vale un peine!" Sin embargo, Dougie, que ya debería de haber hecho fechorías como esta, contestó: "No nos malinterprete por favor, vimos la toalla en el suelo y supusimos que sería de este bloque ya que es el único con tenderetes, así que nos pasamos para devolverla." La señora os pidió disculpas y mandó a su hijo, que casualmente llegaba de hacer unos recados, subirla a casa. Volvió a pedir perdón y a daros las gracias y continuasteis vuestro viaje de vuelta.

 

Estabais a punto de llegar a casa de los chicos, justo antes de girar la última esquina, el móvil de Dougie volvió a sonar. Era un mensaje de Danny:
" Danny 10:07 Tio, mejor que no vengas ahora, hay una bruja en el porche que no parece por la labor de irse. Le he hemos dicho que no estabas y ahí se ha quedado."

Pero ya era un poco tarde, mientras leíais el mensaje habíais girado la esquina, y la supuesta bruja pareció reconocer a Dougie enseguida. Se levantó, y con los brazos en jarra, empezó a darle pequeños golpecitos al suelo con el pie, como pidiendo una explicación.

 

Dougie: Hey, ¡qué agradable sorpresa! ¿Cómo tú por aquí?

Alex: No me vengas con esas Dougie, vi la foto que os sacaron, está por todo Twitter.

Dougie: Eh mira, ¡estamos en Twitter! Ya no pasarás desapercibida, verás.

Alex: Hola, sigo esperando a que me digas quién es.

Dougie: Una chica, el mundo está lleno de ellas, ¿sabes? Y resulta que esta chica es mi amiga.

Tn: Vaya, gracias por lo de chica, Doug.

Dougie: De nada hombre, yo siempre tan atento.

Alex: ¿Y entonces por qué bajáis cogidos de la mano del London Eye?

Dougie: Pues porque si, es un simple gesto, no pasa nada, mira. -Acto seguido, te cogió de la mano y se las alzó para que lo viera.

Alex: Ya, pero ¿qué clase de chico eres si te enrollas conmigo y después vas cogiendo por ahí de la mano a más chicas? Además, ¿no te dijo Harry que te llamaría? Llamarte, ¡para quedar!

Dougie: ¿Harry? Me parece que ni sabe quién eres, y de todas formas, nadie me ha dicho nada. Y respecto a "qué clase de chico es Dougie", esa noche, uno muy borracho. ¿Algo más, señora entrevistadora?

Tn: Dougie, cálmate, vayámonos y listo.

Dougie: No quiero, yo no le debo explicaciones a nadie, y menos a ella.

Tn: Vale chico, tampoco es para tanto... Vamos, entremos en casa.

Dougie: Tienes razón, lo siento.-Y a continuación, dejando a Alex con cara de incredulidad y sin articular una palabra, entrasteis en la casa.

 

La chica, completamente desesperada, empezó a patalear y a amenazar con que no se iría de ahí hasta que Dougie le pidiera disculpas. Entrasteis en la casa bastante alucinados, parecía que acababais de hablar con un psicópata recién salida del manicomio.

Por lo que parecía no erais los únicos que habían presenciado la bronca de la chica, los gritos habían despertado a Harry, Tom y Danny, y no habían dudado en cotillear desde la primera ventana que pillaron. Prefiriendo pasar de lo que acababais de presenciar, saludasteis a los tres McGuys y os sentasteis todos juntos a desayunar. Aunque, como era inevitable, os empezaron a interrogar sobre lo que acababa de pasar.

 

Tom: ¿Qué hace una tarada en la puerta de mi casa esperándote y gritando como una mandrágora?

Dougie: Es que soy demasiado irresistible, ¡grrr!

Harry: Me has tenido muy preocupado, ¡pedazo de gay! Pensé que (Tn) te había violado, sé que oculta algo...

Tn: ¿Por quién me tomas, musculitos? -Dijiste poniendo un tono ofendido-.

Harry: Por una guarrilla sin piedad. ¡Hahahaha!

Tn: ¡On, venga ya! Aquí el único guarrillo sin piedad es Danny.

Danny: ¿Pero yo que he hecho? -Dijo un poco sobresaltado ya que estaba medio adormilado-.

 

Estuvisteis charlando y riendo un rato, pero la paz pronto llegó a su fin. El timbre empezó a sonar sin parar, al principió no sabíais de quién se trataba, pero no os costó mucho adivinarlo, ya que los gritos que venían de detrás de la puerta eran inconfundibles. Era la loca de antes, y te estaba empezando a dar miedo.

 

Alex: ¡Dougie, sal aquí ahora mismo!

Tom: Joder, ¿es que no se va a callar?

Tn: No sé, pero ¿y si después la toma conmigo?

Dougie: Pues se las verá con todos nosotros, quieran estos o no.

Harry: Tranquilo, que queremos.

Danny: Haz lo que quieras, pero haz que se calle, quiero volver a dormir, que ayer el que te esperó viendo la tele fui yo...

Dougie: Voy a salir a ver qué quiere.

Tn: Y yo iré contigo. -En ese preciso instante volvió a sonar el timbre y Dougie abrió la boca, pero no le diste tiempo a contestar.- No intentes detenerme, además, si no habla conmigo no se irá, seguro. Y ya me da igual que la tome conmigo, encima estás tú para protegerme, ¿no? - Dijiste arrugando la nariz, inclinándote para darle un beso en la mejilla. Viste como Danny y Harry se miraron mutuamente, y Tom sonrió.

 

Agarraste el mango de la puerta y la abriste. Alex se dio la vuelta y os miró con una cara de furia increíble, parecía Bellatrix Lestrange, se le notaba que había estado pataleando y llorando un poco, pero seguro que eran lágrimas de cocodrilo. Antes de que pudiera hacer nada, Dougie se puso delante de ti y le preguntó qué quería de una manera muy borde.

 

Capítulo 19: Look at the stars, look how they shine for you.

POV DOUGIE


Cada vez nos acercábamos más, sus ojos miraban mi boca, mientras que los míos miraban los suyos. Se agarró a mi camiseta en el costado derecho, a la altura de mi abdomen, mientras que yo pasé una mano por su pelo para después, con la mano en su espalda, acercarla a mí. Nuestros cuerpos estaban pegados el uno al otro, mientras que a nuestros labios aún les faltaba un poco de distancia. Un par de centímetros. Comenzó a inclinar la cabeza levemente, y creo que sin ser consciente, a abrir la boca. Justo en el momento en el que me iba a dejar caer sobre su boca, su móvil sonó. Chasqueó la lengua, suspiró en lo que sacaba el móvil y se alejó un poco para hablar. Yo volví a apoyarme sobre la barandilla de espaldas al cristal, con las manos metidas en la cazadora, mirándola. Descolgó y, antes de contestar, me dedicó una sonrisa, como pidiéndome disculpas.

Tn: Hola papá, ¿qué pasa?
Paul: "..."
Tn: Ahora mismo en el London Eye, a más de tres cuartos de vuelta. Bajaremos en seguida. ¿Pues?
Paul: "..."
Tn: ¿A dormir? ¿Seguro? Hahahaha, y cuando vuelves, ¿mañana por la mañana?
Paul: "..."
Tn: ¿Así que también como sola?
Paul: "..."
Tn: ¡Perfecto! Sin duda les llamaré, sigo con Dougie, ahora se lo comento
Paul: "..."
Tn: Sí, claro que me acompaña, además tengo la llave, no necesito usar la que está escondida
Paul: "..."
Tn: Adiós papá, yo también a ti

Al parecer su padre iba a dormir en casa de Bella y (Tn) estaría sola en casa hasta mañana a la hora de cenar, ya que al día siguiente Paul iría a visitar algunos familiares de Bella junto con ella. Quería asegurarse de que acompañaría a casa a (Tn), y ya que mañana tendría que comer sola, su padre propuso que nos llamara para estar acompañada. Joder, podría haberle mandado un mensaje diciéndole que no la vería hasta mañana y que nos invitara a comer. Por supuesto no hacía falta mencionar lo de acompañarla, incluso desearía que tuviera un monstruo horrible en el armario, para tener que espantarlo.
Se acercó a mí de nuevo y con sus labios a varios milímetros de los míos, susurró: "Estamos casi en el suelo, pero tú y yo llegaremos hasta donde habías prometido." Entonces me besó. Podríais imaginaros un beso largo, profundo, casi como si nos fusionáramos, pero no. El clásico pico. Tras separarse un poco, añadió: "Pero más tarde." Junto con una sonrisa malévola, juguetona.
De todas maneras, por Dios, me encantó. No tuve palabras, la rodeé con mis brazos y me quedé mirándola a la cara hasta que llegamos al suelo. La solté, y con la puerta abierta, dispuesto a bajar, ella me cogió de la mano. Vi un destello, aunque seguramente serían los faros de algún coche, que me hizo vacilar un poco al poner el pie en el suelo. Me apretó la mano para asegurarme y evitar que me cayera, y aprovechándolo, tiré de ella hacia mí, cogiéndola en brazos. Comenzamos a reír, era como en las películas. Me alejé un poco de la cabina y la dejé en el suelo despacio, como si fuera una pluma, fina y frágil.

 

POV NORMAL

 

Después de ese momento que te llenó de un entusiasmo incomparable, pusisteis rumbo hacia tu casa. Tú no querías volver, te querías quedar allí con él, para siempre. Dejaste de soñar y sin más preámbulos, echaste a andar a su lado.

Era una noche cálida y agradable, estaba claro que en Londres en cuanto la temperatura subía un poco, la gente se dedicaba a poner lavadoras y tender la ropa para que se secara como dios manda, todos o la mayoría de los tenderetes estaban repletos de ropa y toallas.

De repente Dougie se acercó hacia una de las casas que había en esa calle, echó un vistazo rápido a todo su alrededor y acto seguido, cogió una colorida toalla que estaba colgada en un primero y comenzó a correr como si le fuera la vida en ello, gritándote que hicieras más de lo mismo. Tú no sabías que pensar, lo único que sabías es que ese chico estaba completamente loco. Entre risas empezaste a correr detrás suyo, era una escena bastante extraña pero a la vez divertida.

 

No dejabas de preguntarte a dónde te llevaría, hasta que llegasteis. Estabais junto a Hyde Park otra vez, y viste como Dougie dejó caer la toalla al otro lado de la valla para después comenzar a saltarla. En cuanto terminó, te acercaste a la verja y lo miraste. El pego su cara a los barrotes y, sonriendo, te dijo: "Me encariño mucho con las cosas, echaba de menos este sitio." No pudiste evitar reírte, aunque lo que si que iba a ser de risa sería si os pillaban, lo cual te preocupaba bastante.

 

Tn: Para no echarlo de menos bastaba con pasar por al lado, ¡no hacía falta saltar la valla, listo pan!

Dougie: Venga ya, te encanta este parque y te mueres de ganas por estar aquí conmigo en el fondo, lo sé.

Tn: Por el simple hecho de estar contigo, sí. ¡Pero estás loco! ¿Sabes lo que nos podría pasar si nos pillaran?

Dougie: Sí, tendríamos que correr como antes pero más rápido, claramente.

Tn: Eres un loco, Dougie Poynter. -Dijiste pegando tu rostro a los barrotes frente al de Dougie.

Dougie: Lo sé, alguna persona me habrá vuelto loco. Además, la vida no tiene sentido si no le pones un toque de locura.

Tn: Bueno, supongo que tendré que saltar para compensarte por tu locura, ¿no?

Dougie: A no ser que quieras que elija yo mi recompensa...

Tn: ¡A saltar vallas se ha dicho!

Dougie: Venga, demuéstrame tu talento saltando vallas.

Tn: Pues me da que voy a necesitar un poco de ayuda, porque si no se me va a ver todo.

Dougie: Entonces no cuentes conmigo, yo estaré aquí, en primera fila, para ver todo.

Tn: Llevas mucho tiempo sin follar, ¿verdad, Poynter?

Dougie: ¡Bingo! Es que Harry me tiene a dos velas...

 

Te echaste a reír y empezaste a escalar la valla con la ayuda del rubito, que al fin se digno a ayudarte. Tenías un poco de miedo por si os pillaban, pero ese miedo lo tapaba la emoción que te creaba estar allí con Dougie, el que había sido uno de tus ídolos durante mucho tiempo. Conseguiste pasar la valla con éxito y una vez en el suelo, empezasteis a caminar sin rumbo fijo por el paseo, que aunque a la tarde estuviera repleto, ahora estaba completamente despejado.

 

Dougie: ¿Sabes? Eres una mala persona, yo quería ver bragas. -Dijo poniendo pucheritos-.

Tn: Y tú eres peor que un adolescente con las hormonas alteradas.

 

Se empezó a reír de esa forma tan encantadora, sin poder abrir los ojos. Te parecía muy gracioso e incluso adorable el hecho de que no pudiera abrir los ojos mientras reía.

Lo agarraste del brazo y él te cogió de la mano, entrelazando sus dedos con los tuyos. Te acercaste más a él y en el momento en que te diste cuenta, volvíais a estar junto al lago. Dougie extendió la toalla y se acercó a ti para obligarte a tumbarte. Por el asunto ese de las bragas, tenías miedo de lo que pudiera hacer, así que te escapaste de él y no le quedó más remedio que perseguirte unos pocos metros. "¡Te pillé! ¿Has visto a la policía o tengo cara de fantasma?" Te dijo en cuanto te tuvo en sus brazos, estando tu espalda contra su pecho. Optaste por no contestar y reírte. Dougie se te quedó mirando, una vez más, como si estuviera hechizado. Cuando te diste cuenta dejaste de reír poco a poco y, con la cabeza apoyada en su hombro, le diste un beso en la mejilla. "Vamos a tumbarnos, fantasma" Dijiste.

 

Los dos os tumbasteis en la toalla que Dougie había robado. Estuvisteis varios minutos mirando al cielo sin decir nada, estaba repleto de estrellas, realmente bonito. En unos segundos cambió de postura, se tumbó de lado con un brazo bajo la cabeza y la otra mano sobre tu tripa. No te incomodaba, pero decidiste moverte para poder mirarlo tú también. Su mano paso de tu tripa a tu cadera. Tras un rato en silencio, ambos volvisteis a mirar hacia arriba.

 

Dougie: ¿Ves todas esas estrellas? Brillan por ti...

 

Te quedaste totalmente anonadada al escuchar eso, automáticamente te vino a la cabeza Yellow, de Coldplay. De repente te diste cuenta de que Dougie cambiaba de postura. Se había incorporado y comenzaba a inclinarse sobre ti. Tu mente dejó de funcionar, se te aceleró el corazón y sentiste como sus labios se unían a los tuyos, fundiéndose en un beso fugaz.

 

Capítulo 18: The Date (Part 2)

¡Lo siento mucho! Lo sé, me he pasado 80 pueblos esta vez, pero supongo que como todos los que me leeis estoy hasta arriba de examenes finales, y se acercan las recuperaciones, así que como comprenderéis no tengo mucho tiempo libre, y el poco que tengo lo utilizo para descansar...

Bueno pero ya se acababa todo esto así que os prometo que no volveré a tardar una eternidad.

Y tachán aquí está la segunda parte, a mi es que estos dos me enamoran <3

Mil gracias por las manitas y el comentario precioso :')

Besitos! Xx

 

 

POV DOUGIE

 

Salimos de la cafetería, la huida de Danny había salido perfectamente, era imposible que (Tn) sospechara. Decidimos caminar por el recorrido más largo, imaginé que quería pasar el mayor tiempo posible juntos, así que le conté que iríamos a uno de mis lugares favoritos: Hyde Park. Naturalmente, no le dije el lugar exacto, simplemente le di unas cuantas pistas. Supuse que le gustaría ir allí y no me equivocaba. Cuando llegamos se quedó totalmente ensimismada y me dijo que siempre había querido ir a ese lugar.

 

Los primeros minutos pasaron en silencio, ella iba tan ensimismada contemplando su alrededor que apenas articulaba una sola palabra. Todo estaba lleno de parejas de todo tipo, adolescentes, padres con sus hijos, abuelitos con nietos o sin ellos, y luego estábamos nosotros.

 

Empecé a buscar un hueco donde sentarnos, cuando de repente (Tn) corrió hasta la orilla del lago. Me acerqué a ella con tranquilidad, me miró y sonrió. En menos de lo que me esperaba, estaba sentada en el suelo, esperando a que yo la acompañara. Llegué a su lado y me senté con las piernas estiradas, ella estaba sentada al puro estilo indio.

 

Tn: Oh Dougie siempre me han encantado esas barquitas, ¿has montado alguna vez? -Dijo con aire soñador-.

Dougie: ¡A mi también! La verdad es que no... Nunca he tenido nadie que me acompañe...

Tn: ¡Venga ya! ¿Quién no va a querer montarse en una barquita de esas contigo?

Dougie: Nadie... Me da que las voy a tener que probar con Harry... ¡Hahahaha!

Tn: Si quieres montamos juntos, así no morimos sin probarlas, ¡hahaha!

Dougie: ¡Me parece bien! Pero parece que están todas ocupadas... ¿Te apetece tomar un helado mientras esperamos? -Le sonreí-.

Tn: Genial, así me enseñas esto un poco. -Dijo sonriente-.

 

Empezamos a caminar entre los árboles y nos acercamos al carrito de los helados. Yo pedí uno de limón y ella como no se decidía pidió lo mismo, no me dejaba pagarle el helado, era muy cabezona, pero al final tuvo que ceder y dejarme invitarla.

 

Estuvimos paseando y contándonos cosas durante un buen rato, teníamos gustos muy parecidos, cada vez me gustaba más... De repente apareció una ardilla correteando delante nuestro y ella se empeñó en ir detrás suyo, la verdad es que las ardillas son muy graciosas. Por un momento me recordó a Danny aquella vez que empezó a perseguir a una ardilla hasta la muerte, definitivamente estaba loca, y eso me volvía aún más loco por ella. Empecé a perseguir a la ardilla con ella, íbamos tan atentos a la ardilla que no nos dimos cuenta de que había un trozo de suelo hundido, los dos tropezamos, yo caí al suelo y ella encima de mí. Estuvimos mirándonos a los ojos unos segundos, pensaba que me iba a volver completamente loco, necesitaba besarla. De repente, empezó a carcajearse, tenía una risa bastante peculiar y me la contagió.

 

Para cuando nos levantamos del suelo la ardilla ya había escapado. (Tn) se había manchado un poco el vestido, se sacudió por detrás mientras yo hacía como que buscaba alguna barca libre, aunque en realidad la miraba a ella. Y a nada más que a ella. Justo antes de que se girara hacia mí, miré al lago y le dije que aún no se había librado ninguna. Tras la agotadora persecución de la ardilla nos sentamos al lado del lago entre risas, esperando a que se librase alguna barquita. Al fin, se libró una y fuimos corriendo a donde el barquero para que no se nos adelantara nadie.

 

Teníamos una hora para estar en la barquita, así que estaríamos allí hasta las nueve y luego la llevaría a cenar. Le di la mano para que se montara en la barca y una vez se montó, cogí los remos y me monté yo. Para romper el hielo, empecé a hablarle como si de un caballero se tratase.

 

Dougie: ¿A dónde señorita?

Tn: A las estrellas.

 

Con ella iría a las estrellas y más allá. Esa chica tenía algo especial, algo que hacía que me hirviera la sangre y que en vez de mariposas en el estómago me saliera un zoo al completo.

 

Tn: ¿Sabes? He soñado esto un millón de veces, y ahora todo es real. Wow... No me lo puedo creer...

Dougie: ¿Con montar en una barquita? Qué sueños más extraños tienes... ¡Hahahaha!

Tn: ¡No, tontorrón! Con montar en una barquita contigo, ¡Dougie Poynter!

 

No pude evitar sonreír al oír eso, supongo que era algo que siempre había querido oír, aunque antes no lo sabía. Dejé de remar como si esas palabras hubieran sido un hechizo que congelara todo el mundo, dejando el agua en calma, los pájaros tranquilos y nosotros dos en paz, solos. Bueno, estas son algunas de unas cuantas cosas que pasan por mi mente cuando alguien me gusta, y no, en realidad no pasó eso para nada. Como dejé de remar, un remo cayó al agua, que provocó que una bandada de pájaros se asustara, y cuando todos se habían espantado ya, a (Tn) se le ocurrió salpicarme con el agua, lo cual hizo que lo de paz quedara como algo imposible. He de admitir, eso sí, que fue una idea estupenda. Lo pasamos bien hasta que yo, en un movimiento brusco para dejar a (Tn) completamente empapada, casi me caigo al agua. Por suerte, tiene unos reflejos increíbles, por lo que pudo agarrarme de la camiseta antes de que mi cara se estampara contra la superficie del agua.

 

Decidimos parar a causa de mi "casi ducha en medio de Hyde Park", así que ninguno de los dos acabó completamente mojado, aunque conseguí mojarle el pelo a (Tn). Me encantaba, simplemente, me encantaba. Nunca me cansaría de verla así.

 

A lo tonto y a lo bobo se nos pasó rápidamente la hora, así que tuvimos que volver hacia la orilla para devolver la barquita, y no solo eso, los ruidos que hacía mi tripa eran dignos de un dinosaurio, cada vez que me sonaba la tripa (Tn) no paraba de reír, así que decidimos ir a cenar. Cuando llegamos a la orilla salí yo primero y una vez fuera le di la mano para que saliera sin dificultades.

 

Saludamos al barquero y nos fuimos hacia la acera, para ir a Picadilly Circus. El restaurante al que la iba a llevar era genial, además no era un típico restaurante en el que te ponen una ración para hormigas, se comía estupendamente. Ya estaba anocheciendo y el cielo tenía un tono precioso. Los letreros que había por las calles se iban iluminando poco a poco y en poco rato, todo aquello cogió un aire a Las Vegas lleno de luces y colores. (Tn) estaba fascinada, se notaba que le encantaba aquello.

 

Estábamos apunto de cruzar un paso de cebra cuando (Tn) me agarró por el brazo, entrelazándolo con el suyo. Para resumir lo que pasó por mi cabeza, me entraron ganas de salir a la carretera y gritar "Soy yo, Dougie Poynter, y me gusta (Tn), aquella chica con vestido" y a continuación desmayarme. Pero, para no resultarle mas raro de lo que ya soy, me liberé de su brazo y pasé el mio por encima de sus hombros.

 

Cruzamos de acera, el restaurante estaba a pocos metros. Se quedó parada en la ventana justo antes de llegar a la puerta. "¿PAPÁ?", exclamó. Al parecer, su padre estaba en ese restaurante también, con su pareja, Bella. Nos vieron mirándolos desde fuera, así que decidimos entrar para poder saludarlos.

 

Paul: ¡Hola chicos! ¿Qué tal va la velada?

Tn: Muy bien papá.

Paul: Veo que no estaba entre tus planes encontrarnos, ¡hahaha! ¿Tú debes de ser Danny, no?

Dougie: Pues no, lo sería si fuera moreno y un poco más tonto, soy su colega, Dougie.

Tn: Es que al final ha habido cambio de planes, resulta que Danny tenía que ir a ayudar a su hermana Vicky en casa, no sé que habrá podido pasar...

 

No pude evitarlo, y menos sabiendo que era una mentira y a la vez una chorrada tan grande como una casa, así que solté una carcajada ahí en medio.

 

Bella: Bueno, pero te has agenciado una buena compañía... -Dijo sonriéndonos-.

Tn: Por supuesto, ¡hahaha!

Paul: ¿Teníais pensado cenar aquí? Si queréis nos vamos...

Tn: Sí, ese era nuestro plan, pero también podemos ir al McDonald's de ahí al lado, ¡por lo que he visto regalan dinosaurios, Dougie!

Dougie: Pues entonces vamos de cabeza, ¡hahaha!

 

Nos despedimos de su padre y su novia, salimos del restaurante y nos dirigimos al McDonald's. Me hizo ilusión que se acordara de que me encantaban los dinosaurios y todo ese tipo de cosas, sí, todo el mundo lo sabía, pero que ella lo recordara, que pensara en mí, me hacía feliz.

 

Cuando entramos y nos quedamos mirando los menús, los dos pusimos cara de pensativos, como decidiendo que tomar, cuando en realidad los dos queríamos un Happy Meal. Unos segundos después nos miramos y dijimos a la vez: "Yo quiero un Happy Meal..." Acto seguido nos empezamos a reír, éramos lo más infantil que había en todo el McDonald's.

 

Naturalmente, pedí yo, y se lo pagué, aunque esta vez sí que me costó convencerla, porque al principio me decía que me dejaría sin dinosaurio para que le dejara, pero gracias a argumentos estúpidos, acabé convenciéndola. La chica al otro lado del mostrador se extrañó bastante al principio, pero en cuanto se dio la vuelta, tras pedir los dos Happy Meals, susurró mi nombre negando con la cabeza. Era evidente que sabía quién, y cómo, era.

 

Fuimos a una mesa libre que estaba al lado de la ventana y empezamos a comer. Estábamos muertos de hambre, así que terminamos bastante pronto. Cuando terminamos de comer abrimos nuestros dinosaurios y nos pusimos a jugar como dos niños de tres años. No paramos de reír en un buen rato, parecíamos tontos, pero nos lo estábamos pasando en grande.

 

Al terminar nuestra divertida lucha entre dinosaurios salimos a dar un paseo. De repente se me ocurrió llevarla al London Eye, el cielo estaba repleto de estrellas y desde allí se vería precioso. (Tn) se dio cuenta de que llevaba un paso bastante decidido, sabía que ya tenía pensado a dónde llevarla, entonces empezó a interrogarme.

 

Tn: ¿A dónde me lleva Señor Poynter?

Dougie: ¿Recuerdas lo que me has dicho antes en Hyde Park? Pues allí vamos, a las estrellas.

 

Me revolvió todas las hormonas al llamarme "Señor Poynter", no me gustaba, me encantaba y me ponía demasiado. Me estaba volviendo completamente loco, ya no eran solo ganas de besarla, sino que de llevarla hasta el cielo entre caricias, suspiros y placer.

 

Llegamos al London Eye y no se lo podía creer, compré dos tickets aprovechando su momento de alucinación para no tener otra discusión sobre quien paga y quien no. La agarré de la mano y montamos en la siguiente cabina vacía. Íbamos ascendiendo poco a poco, ella estaba en el centro de la cabina contemplando todo su alrededor y yo me apoyé en la barandilla, observándola a ella y a las preciosas vistas. Cuándo llegamos arriba del todo, se acercó a la barandilla y me agarró de un brazo, decía que le daba un poco de impresión toda esa altura. Miramos hacia el cielo, estaba repleto de estrellas, jamás había visto un cielo tan bonito.

 

Dougie: ¿Sabes? Siempre he querido traer aquí a la chica que me gustase de verdad, besarla bajo las estrellas y decirle que la quiero con locura.

Tn: ¡Oh Dougie, eso es precioso! ¿Por qué no lo has hecho nunca?

Dougie: Porque nadie me ha gustado así, de verdad. He querido, pero no con locura.

Tn: Oh... Seguro que esa persona llegará antes de lo que crees. -Me sonrió-.

Dougie: Yo creo que esa persona ya ha llegado.

 

La miré a los ojos, tenían un brillo que nunca antes había visto. Estuvimos un rato mirándonos a los ojos, nos íbamos acercando poco a poco, cada vez sentía su respiración más cerca. El ritmo de mi corazón se aceleró y sentía que iba a llegar al cielo sin levantar los pies del suelo.

 

Capítulo 17: The date (Part 1)

Siento haber tardado tanto, pero es que ultimamente con esto de los examenes no ando muy bien de imaginacion... Pero, YA ES LA CITA! Muchas gracias por las manitas y los comentarios, sois unos amoreeees!

Besotes! Xx

 

POV DANNY

 

En lo que (Tn) fue a limpiarse y se despedía del resto, yo fui a sacar el coche del garaje. Salió de la casa, dio un par de besos a todos y montó en el coche, a mi lado. Empecé a conducir. Lo de siempre, pisa el embrague, cambio de marcha... Me resulta tan fácil que incluso podría hacerlo dormido. Suena paranoico, como si estuviera loco o fuera un psicópata, pero a esa chica que tenía al lado, a la que estaba llevando a casa en este instante; era a la que acompañaría a una cita, supuestamente mía, con uno de mis mejores amigos. Cambio de marcha otra vez. Oh Dios, si tan fácil me resulta, ¿por qué no puedo mirarla mientras lo hago? No sé, tal vez porque ahora sé que le gusta a Dougie, o tal vez porque temo asustarla si ve que no miro la carretera. Los dos íbamos callados, supongo que pensando cada uno en lo suyo. Me pregunto en que pensaría ella.

Decidí sacar algún tema para no ir en silencio. Bueno, silencio dentro del coche. El mundo exterior era un caos, un completo caos, sin duda. El tema que saqué tampoco es que hubiera sido muy meditado, lo que fue, desde luego, es predecible: la música. Le pregunté a ver si tocaba algún instrumento. Realmente me encantaría saberlo, y así era, era capaz de tocar el piano y la guitarra. Le propuse venir un día a la casa para tocar un rato, comer algo... Vamos, lo que habíamos hecho hasta ahora, pero con más... ¿Confianza? Sí, supongo que confianza, al fin y al cabo después de esta tarde no creo que pudiéramos ser nada más. (Tn) aceptó encantada, incluso propuso traer algunas canciones que había escrito. Me dijo que no tenían letra, que ella era muy mala en eso, pero que su mejor amiga, Nora, hasta se había quedado dormida escuchándola tocar el piano. Sin duda eso tenía que verlo.

 

Llegamos a su casa. No la recordaba así, hasta que me di cuenta de que estábamos en la parte trasera. Fue a bajarse del coche, pero entonces le dije que se quedara, que yo la acercaba hasta la fachada delantera. "No hace falta Danny, pero gracias", me dijo. "Venga, (Tn), insisto, si además no tengo nada más que hacer, y volver a casa para ver a Tom que parece que se ha meado..." le contesté. Di la vuelta a la manzana a una velocidad muy baja, poco después llegamos a su casa y una vez allí, bajé del coche, le abrí la puerta y la acompañé hasta la entrada de su casa. Su padre estaba allí esperándola, imagino que nos oyó pasando por la parte de atrás. Me dijo 'hola', y pasando el brazo por encima de los hombros de su hija, la metió en casa. (Tn) me saludó con la mano, sonriente, y subió las escaleras. Su padre me estrechó la mano y esperó a que montara en el coche para cerrar la puerta.

 

POV PAUL

 

(Tn) llegó después de comer a casa, la había traído uno de sus amigos, no estaba seguro de cual de los cuatro era, pero luego me lo confirmó al decirme que habían quedado en que pasaría a recogerla más tarde. La veía muy entusiasmada, pero yo estaba un poco confundido, ese chico le sacaba unos seis años... Pero si ella era feliz, no le iba a objetar nada...

 

Tn: ¡Papá! ¿Dónde está mi vestido nuevo? He quedado en que vendría a recogerme a las siete.

Paul: Pero si te dije que guardaras todo en tu armario...

Tn: ¡Venga ya! Pues no me acuerdo...

Paul: ¿Acaso has mirado a ver si está?

Tn: No, ¡es más fácil preguntarte a ti!

Paul: Claro, y también es más fácil no salir. -Nada más decir eso un terremoto sucedió en las escaleras. (Tn) venía literalmente saltando las escaleras.-

Tn: ¿Qué... acabas... de decir?

Paul: Que está en el sofá junto con el resto de ropa que no recogiste.

Tn: ¡Serás bobo! Pensé que no me dejarías salir de verdad...

Paul: Hahahaha, ponte lo que te tengas que poner antes de que cambie de opinión.

Tn: ¿Antes de que cambies de opinión? ¡Antes de que llegue Danny! ¿Has visto qué hora es? -Dijo mirándose la hora. Se dirigió al salón y cogió el vestido, subió con él a su habitación y en seguida oí la música, no sé de qué disco, pero seguro que uno de McFly.

 

Alrededor de media hora después volvió a bajar en busca de algo, tenía el vestido puesto y estaba maquillada, pero le faltaba peinarse y calzarse. Cuando encontró lo que necesitaba subió corriendo y terminó de prepararse por completo. En cuanto terminó bajó, y de lo nerviosa que estaba consiguió ponerme de los nervios a mi. Llevaba un conjunto muy bonito y le quedaba muy bien, he de admitir que Bella y ella tienen muy buen gusto.

 

POV NORMAL

 

Estabas preparándote en tu habitación muy entusiasmada. Tenías "Room On The 3rd Floor" puesto en el ordenador, con el Facebook abierto, y de repente, mientras te probabas cómo te quedaban algunos pendientes, oíste la señal de que te habían hablado. Pensaste que era Nora, se pasaba el día conectada, así que dejaste todo lo que tenías en mano sobre el tocador y fuiste hasta el ordenador con un solo pendiente puesto. Tal y como pensaste, Nora te saludó por el chat.

Nora: ¡TIAAA! ¿Se puede saber qué pasa contigo? Llevas días sin llamarme... ¿Ya te has olvidado de mí?
Tn: ¿Pero cómo me voy a olvidar de ti? ¡Si justamente pensaba en llamarte antes de salir!
Nora: ¿Has dicho salir? ¡Qué envidia! Yo estoy castigada...
Tn: Pues sí, además con tu futuro marido... ¿Castigada? ¡HAHAHAHA! ¡NO HAS CAMBIADO NADA! Por cierto, ¿qué hiciste para que te castigaran?
Nora: AH, NO, ESO SÍ QUE NO, HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO SEÑORITA.
Tn: Nora, que le he hablado de ti, pero no te conoce...
Nora: Sí, sí, lo sé. Lo decía porque ¡NO ME HAS DICHO QUÉ ROPA LLEVAS!
Tn: ¡Ah, bueno, sin problema! Pon la webcam, anda. Y ¿quieres decirme ya qué hiciste?
Nora: ¡Listo! Pues lo de siempre tía, llegar tarde a casa, romper una sartén, pelearme con mi hermana...
Tn: ¿Qué? Has roto una sartén... ¿En serio?
Nora: No, joder, romper lo que se dice romper tampoco, solo que el mango se soltó... Mango... ¡Quiero fruta!
Tn: Ay madre... ¡Pues come!
Nora: ¡WOW! ¡Qué sexy! Claro, para conquistar a Danny, ¿a que sí? - Dijo cuando te vio.-
Tn: No, qué va, estoy así por Izzy...
Nora: Hahahaha, bueno (Tn), tengo que irme. ¡Te quiero! Como no me llames me las pagas, ¿eh? Pásalo genial. ♥

Dicho esto se desconectó. Ya eran las seis y cuarto, aún tenías tres cuartos de hora libres, así que, sin nada mejor que hacer, te pusiste a mirar el Facebook de Raúl. Había comentarios en su perfil de una chica, que por la pinta que tenían, parecía tontear con él. No te afectó demasiado, ahora tenías una vida genial, aunque echaras de menos algunas cosas; pero te fastidió que te mintiera. Te dijo que aún te quería, cuando no era verdad.

Pasaste el tiempo que te quedaba escuchando música. Cuando sonó el timbre de la puerta, te levantaste, bajaste la tapa del portátil y tras ponerte el otro pendiente, apareciste en el hall como un rayo. Tu padre estaba a punto de abrir la puerta. Te echaste el pelo sobre los hombros y juntaste las piernas, mientras sonreías. Al abrir la puerta, viste algo que no te esperabas: a Bella,

"¡Vaya! ¡Te queda incluso mejor que cuando te lo probaste en la tienda!". Dijo al verte. Tú le sonreíste y le diste las gracias, además de los dos besos para saludarla. Cerrasteis la puerta y volviste a tu habitación, sabías que Danny no era muy brillante en eso de la puntualidad. Oíste unos pitidos al de cinco minutos, y al asomarte a la ventana lo viste bajándose de la moto de Mario, quien te saludó al irse. Imaginaste que iríais andando, así que cogiste un par de tiritas por si te dolían los pies, no te ibas a cambiar de zapatos ni en broma. Sí, llevabas un conjunto simple pero a la vez genial, te encantaba.

 

 

Bajaste lo más rápido posible, te despediste de tu padre y Bella que te desearon una buena tarde y saliste para encontrarte con Danny. Estaba realmente guapo y sexy pero eso solo era un adelanto de lo que te encontrarías después. Os disteis dos besos y un abrazo y comenzasteis a caminar. No sabías lo que tenía pensado hacer esa tarde, pero sabías que iba a ser genial solamente por ser con él.

 

Te preguntó qué querías hacer, te dijo que ya tenía algo pensado pero que igual podríais hacer eso primero, aunque a ti te daba igual, por lo tanto le propusiste comer algo. Él sonrió y continuó andando sin decir nada, pensaste que ya tenía preparado el sitio ideal. Llegasteis a una zona por la que ya habías pasado un par de veces en coche. Te encantaba ese lugar, era todo tan moderno e increíble.

 

Entrasteis a una cafetería, donde todo olía a capuccino, a chocolate y a caramelo. No había mucha gente, pero sí la suficiente como para crear el ambiente perfecto allí dentro. Danny se acercó a la mesa más próxima y retiró una silla, ofreciéndote asiento. A continuación se acercó a pedir vuestras bebidas y un par de bollos. La noche anterior le habías comentado cuales eran tus favoritos, así que no tuviste ni que decírselo, él mismo eligió perfectamente. En cuanto le sirvieron, se sentó en frente tuyo, trayendo todo lo demás consigo. Puso todo en frente suyo, diciéndote: "Si lo quieres ven a por él..." Le sonreíste y te abalanzaste sobre la mesa para coger lo que te pertenecía, pero como no pudiste, le "robaste" el móvil, que lo había dejado sobre la mesa también, y él enseguida puso todo delante de ti para que se lo dieras.

 

Estuvisteis un rato más charlando y haciéndoos bromas mientras tomabais lo que habíais pedido.  De repente viste a alguien entrar en la cafetería y te sorprendiste bastante, era Dougie, no esperabas verlo por allí, pero te hizo ilusión. Os saludó y se acercó a vosotros, cuando llegó a vuestra mesa se sentó con vosotros. Te extrañó un poco que se sentara con vosotros, pero no te molestó y Danny tampoco parecía molesto por su presencia. Le dio un abrazo, de esos que se dan los tíos, a Danny y a ti te dio dos besos, al darte el segundo beso sus labios rozaron la comisura de los tuyos y no pudiste evitar ruborizarte.

 

 

Alrededor de diez minutos después de que Dougie llegase Danny se tuvo que ir. Os dijo que su hermana le acababa de decir por WhatsApp que se había quedado encerrada en el baño y que fuera a salvarla. No te extrañó nada, más bien te hizo gracia, no te esperabas menos de los hermanos Jones. Se despidió de vosotros y te pidió perdón por fallarte, pero al menos no te quedabas sola, ni siquiera en mala compañía, ni mucho menos. Cuando Danny se levantó para irse te pareció ver que le guiñaba un ojo a Dougie, pero no le diste demasiada importancia.

 

Estabas bastante nerviosa, os habíais quedado solos, Dougie y tú. Te encantaban los cuatro, pero Dougie, él tenía algo único y siempre te había encantado. Se formó un silencio bastante incomodo, no sabías de qué hablar y te daba miedo abrir la boca por si decías alguna estupidez. A él también se le veía bastante cortado, te hizo gracia la situación, parecíais una pareja de adolescentes en su primera cita como novios.

 

Poco después Dougie decidió romper aquel interminable silencio, ya que habíais acabado con lo que habíais pedido antes te propuso ir a dar un paseo, eso sí, siempre que tú quisieras. Tú aceptaste sin pensártelo dos ves, ¿cómo le ibas a decir que no a semejante preciosidad? Salisteis de la cafetería y le disteis comienzo a una de las mejores tardes de vuestras vidas, o al menos de la tuya.

 

POV DANNY

 

En cuanto salí de allí me dieron ganas de darme la vuelta, no porque me arrepintiera, sino para ver qué tal lo pasaban. Obviamente el WhatsApp de Vicky era una completa mentira, y viniendo de mi hermana la excusa perfecta para salir de cualquier lugar. Caminé tranquilamente por la calle, al fin y al cabo me quedaba toda la tarde, y no tenía un rumbo fijo. Caminaba mirando al suelo, pensando aún en qué hacer, cuando de repente una chica chocó contra mí. Se disculpó y enseguida me abrazó para saludarme.

 

Chica: ¡Hola! ¿Qué tal está Dougie? ¡No le veo desde no sé cuando! ¿Ya me lo cuidáis?

Danny: ¿Cuidartelo? Sí... Supongo. ¿Quién eres tú?

Chica: Soy Alex, la chica que conoció en el pub más cool de aquí.

Danny: ¿El pub más cool?

Chica: Pues claro, es de mi padre, y estaba yo allí. ¿Qué más se puede pedir?

Danny: Hmmm... ¿Alcohol?

Chica: ¡Hahahahaha! ¡Qué gracioso Harry!

Danny: ¿Judd? ¿Dónde está?

Chica: ¿Te gusta bromear verdad? Hahahaha, bueno, me tengo que ir. ¡Un placer hablar contigo! -Me dijo abrazándome otra vez.-

Chica: Dile a Dougie que lo llamaré.

 

Me quedé bastante atónito tras ese encuentro, ¿qué coño tenía la gente en la cabeza? Odiaba a las groupies como esa, y más aún si no se sabían ni mi nombre. Esa debía de ser la tía con la que se enrolló Dougie la noche anterior, hay que ver que estupideces se hacen estando borracho...

 

Al final me decidí por llamar a mi hermana, hacía tiempo que no pasaba un rato con ella así que me vendría bien pasar la tarde con ella. La llamé y quedamos en que iría a su casa. Quince minutos después allí estaba, en casa de mi hermana Vicky.

 

Capítulo 16: The secret plan.

Lo sé, dije que no tardaría en subir, pero como hoy es la boda de Tiovanna quería subir hoy :') Lo siento it'samcflyerthing <3

Espero que os guste, y sí, en el siguiente por fin será la cita. Ya lo tengo empezado así que espero no tardar mucho ;D

Muchas gracias por los comentarios y las manitas! Xx

 

POV NORMAL

 

Te despertaste un poco desubicada, sin acordarte muy bien de la noche anterior. En cuanto viste la habitación recordaste todo, hasta el mas mínimo detalle. Estabas en la cama de Danny, miraste hacia un lado y lo viste ahí, completamente dormido, adorable. Recordaste lo que había pasado con el la noche anterior, no te lo podías creer.

 

Tras observar a Danny durante más tiempo, te acordaste de tu padre. Debías llamarle, no creías que estuviera preocupado, pero era hora de volver a casa. Como te daba pena despertar a Danny, saliste de la cama despacio, volviéndolo a tapar con suavidad. Bajaste al piso de abajo en silencio, en ese momento no sabías que aspecto tenías, así que en cuanto dejaste las escaleras atrás, te miraste en el espejo del hall.

Te peinaste un poco ya que oíste voces, así que habría alguien ahí abajo. En cuanto entraste a la cocina, viste a quienes te imaginabas: Tom y Harry. Ambos te saludaron alegremente, y Tom, que estaba junto a la encimera preparando algo, te ofreció desayunar. Te sentaste en frente de Harry, quien te sonrío, y de mientras Tom te preparó el desayuno que le pediste: una taza de café co' lechi junto con un par de crepes.

 

Llamaste a tu padre, apenas le contaste nada, tampoco creías que fueras a hacerlo, la noche anterior había sido increíble en muchos sentidos. Él, sin embargo, te contó que estuvo, como no, con Bella. Sinceramente, te encantaba, no podías imaginarte una situación mejor para tu padre. Es decir, te daría pena si fuera a pasar la noche solo, pero teniendo a Bella con él, mejor para los tres. Te preguntó por Gio, mas que nada porque creía que estabas en su casa, tal y como le dijiste. Le dijiste que fue a comprar un par de cosas, mientras tú te duchabas. En cuanto colgaste, decidiste ducharte. Habías quedado con tu padre en que volverías esa misma tarde, tras comer algo fuera. No les habías preguntado, pero estabas segura de que algún McGuy te acompañaría, y de todas maneras, no tardarías mucho en volver a verlos.

Pensabas que te daría tiempo a ducharte antes de tomar el desayuno, y la verdad es que no tenías prisa, pero la aparición de una persona te robó todo el tiempo. Se abrió la puerta, y viste al chico que te relacionó con McFly: Mario Falcone.

Mario: ¡(Tn)! ¿Cómo tu por aquí?
Tom: ¿Cómo ella por aquí? ¡Aparece más a menudo que tú! -Dijo mientras lo saludaba con un leve golpe hombro con hombro.-
Mario: Bueno, no será para tanto... ¿Y Gio?
Harry: Salió hace poco, ¿pues?
Mario: No, por nada...-Dijo mientras tomaba asiento. Tom acabó de preparar tu desayuno y te lo sirvió.-
Tom: Aquí tienes, que aproveche.
Harry: ¡Que me aproveche! -Exclamó mientras te quitaba el plato.-
Tn: ¡Eh tú! ¿No sabes que comer tanto es malo? Apuesto a que ya has desayunado...
Mario: Él si, yo no...
Tom: No fastidies que a ti también tengo que preparártelo.
Mario: No, para eso tenemos el de (Tn). ¡Hahaha!
Tn: ¡Oye! ¿Queréis dejar de soñar y darme mi desayuno ya?
Harry: Bueno, pero porque has acertado y ya había desayunado, que si no...

 

Te pasaste todo el desayuno riendo, te hacía mucha gracia el Harry glotón, era muy gracioso e incluso mono. Te había hecho bastante ilusión que hubiera venido Mario, hacía tiempo que no lo veías y su visita fue toda una sorpresa, no te lo esperabas.

 

Un buen rato después de haber estado charlando con ellos, decidiste que ya era hora de ir a ducharte. Les preguntaste dónde estaban las toallas y después de recibir las instrucciones subiste al cuarto de baño. De repente abriste la puerta y pegaste un grito al igual que Dougie, que estaba dentro. Acababa de salir de la ducha, pero por suerte o por desgracia, llevaba una toalla tapando sus encantos. Notaste que te habías sonrojado completamente, y él no se quedó atrás, desde luego, estaba igual o incluso más rojo que tú.  Entre tartamudeos te disculpaste y él aceptó tus disculpas, en cuanto pudo salio disparado de allí dejándote el cuarto de baño para ti sola. Con la intención de olvidarte de ello, pensaste en todo lo que le dirías a Nora en cuanto hablaras con ella. Le contarías todo, detalle a detalle, con pelos y señales, se iba a volver completamente loca.

 

POV DOUGIE

 

Llevaba un rato oyendo ruidos que provenían del piso de abajo, así que decidí levantarme e ir a la ducha para no tener que hacer cola más tarde. Me di una ducha bien relajante y cuando salí casi me muero de vergüenza por culpa de (Tn). No me esperaba que entrase nadie, y menos ella. Me pregunto si a ella le habría pasado lo mismo o soy yo el único al que le ha afectado esta situación por el hecho de tener solamente una toalla cubriéndome mis partes nobles.

 

Me pidió perdón en un susurro y yo acepté sus disculpas. En cuanto tuve la ocasión salí de ahí a toda prisa y me metí en mi habitación, estaba tan rojo que pensaba que de un momento a otro iba a explotar. No dejé de andar de un lado a otro de la habitación, hasta que me di cuenta de que aún estaba semidesnudo en medio de mi habitación, en una casa con por lo menos otras 5 personas más. Me vestí con lo primero que encontré por el armario y bajé a desayunar con los demás. Me llevé una sorpresa bastante agradable cuando bajé y vi a Mario allí. Hacía tiempo que no lo veía, me acerqué, lo saludé y me senté a su lado, frente a Harry y Tom. Por lo visto Danny seguía durmiendo.

 

Ya habían desayunado todos y Tom no estaba por la labor de hacerme a mi también el desayuno, así que me preparé un café y me tuve que conformar con eso. Esperaron a que terminase y salimos al jardín los cuatro juntos. El cielo estaba completamente despejado, de repente entraron Gio e Izzy con unas cuantas bolsas de la compra. Nos contaron que habían planeado preparar una barbacoa en el jardín ya que el tiempo acompañaba. Era una buena idea y nos apetecía bastante a todos.

 

Izzy y Gio se fueron a la cocina a dejar las bolsas, de repente, bajó (Tn). La pude ver desde el jardín y acto seguido me sonrojé. Tom lo notó y enseguida empezó el interrogatorio, no me quedó más remedio que contarles el incidente del baño.

 

Tom: Joder Doug, ¡te has puesto colorado!

Harry: ¿Tanto te pongo?

Dougie: ¿Tú? Para nada... ¡Hahaha!

Mario: Qué par de gays sois, ¡hahaha! Por cierto, ¿por qué te has puesto tan rojo, eh?

Tom: ¡Eso! Cuéntanoslo.

Dougie: Es que si os lo digo no vais a parar de reír en todo el día...

Harry: ¡Bah! Eso no es una novedad...

Dougie: ¿A que no os lo cuento?

Mario: No, no, perdónale que es muy tonto el pobre.

Dougie: Bueno... Resulta que estaba en el baño duchándome, y justo en el momento que salí y me puse la toalla se abrió la puerta, ¿y quién era? (Tn). Os podéis imaginar la vergüenza que he pasado en ese momento...

Harry: ¡Hahahaha! ¡Exhibicionista!

Tom: ¿Qué ha hecho cuando te ha visto? ¡Hahahahaha!

Dougie: Pues se ha dado un susto, me ha pedido perdón y yo he salido de ahí en cuanto he podido. Un cuadro...

Mario: ¡Hahahahaha, qué bueno!

Harry: Pues viene por ahí, así que controla tus colores, ¡hahaha!

 

Tal y como me había imaginado se estuvieron riendo de mi un rato largo, y para colmo las chicas no paraban de preguntar el motivo de tanta risa. A mi no me hacía nada de gracia, solo quería que me tragase la tierra, no me atrevía a mirarla a la cara, ¿qué iba a hacer esa tarde en la cita? Lo que estaba claro era que eso iba a ser una hazaña que contar a mis nietos, sin duda alguna.

 

Pasó un buen rato pero (Tn) aún tenía el pelo mojado: se habría echado una espuma de las que te dejan el pelo así. No sé si tiene el poder de leer mentes, pero la verdad es que me encanta, al menos en ella, como queda. Quería mirarla, pero notaba como me miraba ella a mí, así que seguí a lo mío, pasaba de incomodidades, suficiente tenía por ese día.

Gracias a Mario, que se sentó a su lado, dejó de mirarme para empezar a contarle todo lo que habíamos estado haciendo estos días. Mario ya estaba al tanto de la pelea, así que cuando empezó a hablarle de eso no tuvo que explicarse mucho. De repente, Harry gritó que tenía hambre. Ninguno de nosotros nos lo esperábamos, pero la verdad es que tampoco nos extrañó, sabemos como es. Estuvimos todos de acuerdo en empezar a preparar cosas, era la una del mediodía y para cuando acabáramos de cortar la carne, sazonarla y cocinarla, sería la hora de comer. (Tn) llamó a su padre, creo que por segunda vez, para avisarle de la barbacoa espontánea. El tiempo lo merecía, ya se sabe, un día así en Londres, es como un milagro. En cuanto colgó, nos hizo saber que sí que le dejaba quedarse, pero que alguien tendría que llevarla a casa. Nadie dijo que no, cuando fuera la hora decidiríamos quién la llevaría. En ese momento, Gio e Izzy ya estaban sacando la carne de las bolsas. Eran trozos enormes, no, lo siguiente. "Ni siquiera Harry podría comerse uno entero" dijo Mario, y Judd le miró con la clásica mirada de 'te voy a matar', mientras que Mario lo miraba desafiante. Como podíamos imaginar, apostaron: si Harry conseguía comérselo todo de una vez (es decir, sin dejarlo para la cena o algo por el estilo) Mario era su sirviente durante tres días, sin embargo, si ganaba Mario, Harry tenía que decir que Mario era sexy en plena entrevista, sin venir a cuento.

 

Cinco minutos después de la apuesta Danny se dignó a salir de la cama, tenía una cara de demacrado impresionante, se notaba que tenía resaca. Al ver que había tanta gente, volvió a su cuarto y se arregló un poco. Cuando volvió a bajar, saludó a todos y se sentó a la sombra. Decía que le dolía la cabeza, todos le comprendíamos porque estábamos igual que él. Le contamos lo de la apuesta de Harry y Mario, según él Harry iba a ganar la apuesta, decía que era capaz de comerse un elefante. Todos nos empezamos a reír de lo que había dicho Danny, pero de repente las chicas vinieron a decirnos que empezáramos a cocinar.

 

Fuimos todos en seguida, para algo que sabíamos cocinar más o menos... Mientras Harry y Danny cortaban la carne, y así Harry se aseguraba de coger el trozo más grande; Gio, Tom y yo sazonábamos toda la carne. Izzy, Mario y (Tn) se encargaban de darle salsa barbacoa a todo, incluso a las salchichas, aun que como cada uno tenía sus manías, Izzy hacía para Tom, Gio, para ella y para mí, Mario hacía para él y Danny, y (Tn), que no le hacía ascos a nada, lo preparaba para Harry y ella.

 

Una vez tuvimos todo preparado, dimos fuego a la barbacoa. Fue como lo que hacen en los JJOO, pero sin la antorcha, osea, estábamos todos mirando como la vaca al tren, hasta que de repente una llama surgió del carbón para después expandirse. Cuando el fuego fue bajando de intensidad, Tom y Mario empezaron a cocinar. Salió todo muy bien, la comida tenía una pinta riquísima, y a mí hasta me apetecía sentarme en el porche y comer ahí, pero no lo hice por no quedarme solo.

 

Mientras comíamos los de siempre soltaban las paridas de siempre. Sí, me refiero a Danny. Tom y Gio estaban uno al lado del otro, junto a Danny, hablando entretenidamente, y yo, que estaba entre Danny y (Tn), miraba como Harry se comía su inmenso chuletón, mientras que Izzy le decía de broma que si engorda no le querría más, y Mario se reía. No quería fijarme en ella, pero (Tn) llevaba un rato largo comiendo sin decir nada, al igual que yo, hasta que se le cayó una gota de salsa barbacoa en la camiseta. Una camiseta blanca. Una salsa rojiza. Y adivinar dónde se cayó. Sobre su pecho. Por poco me muero, fue inevitable. Miraba la mancha, lo juro, pero no es que el lugar fuera el más indicado, la verdad.

 

Por suerte, Izzy se dió cuenta y la acompañó dentro de la casa para quitarle esa mancha de ahí. No creo que nadie se diera cuenta, como he dicho antes, cada uno estaba a lo suyo, más o menos como siempre. Yo seguí comiendo, había mucha carne, y de todo tipo, además; Harry hoy no podría colaborar, y aleluya si no le daba un paro cardíaco.

 

Nos pusimos a comer la costilla recién hecha y de paso Mario cogió otra botella de vino porque la anterior se había acabado. Al abrirla el corcho salió disparado y le dio de pleno al vaso de Tom, este se derramó y le cayó todo encima de los pantalones. Casi nos dio un ataque de risa al verlo, parecía que se había meado encima.

 

Después de que Tom se cambiara e Izzy le ayudase a quitar la mancha de la camiseta a (Tn), volvieron al porche, ya eran las cuatro de la tarde, la verdad, se nos había hecho tarde. (Tn) se tenía que ir a casa a cambiar para la cita "con Danny", así que Danny se ofreció para llevarla a casa. (Tn) subió a coger la mochila y de mientras Danny sacó su coche del garaje. Cuando ella bajó Danny ya la estaba esperando, nos dio dos besos a cada uno, al estilo español, y se montó en el coche con Danny.

 

Cuando Danny volvió se sentó con nosotros de nuevo. Harry había conseguido acabarse el plato, pero Mario se hizo el loco y dijo que él no había hecho ninguna apuesta, haciendo rabiar a Harry. Estuvimos charlando un rato más, y poco después Danny y yo decidimos contarles a los demás nuestro plan. A todos les pareció genial, incluso las chicas se emocionaron al enterarse de que sentía algo por (Tn). Danny había quedado en ir a buscar a (Tn) a las siete, cada vez faltaba menos pero mis nervios iban a más.

 

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